[Home] Ventanas al mar, un retiro de verano.

Hoy me resisto a dejar escapar el verano, y no por el sol ni el calor agobiante, sino por estas bellas casas estivales que me llenan de inspiración. Frescas, llenas de encanto y con mucha energía, nos trasladamos a esta bella construcción situada al borde del mar, donde el interior y el exterior se confunden y entremezclan, creando una proyección de la naturaleza llena de contrastes. Una especie de “invernadero” de madera y acristalado, lleno de luz y con una ambientación en blancos a modo de pequeño hotel de huéspedes, un retiro idílico.

Una ubicación perfecta, con el predominio de las vistas exteriores. La principal ventaja de este pequeño remanso de paz es su ubicación. Rodeado de rocas y agua, este pedazo de “tierra” junto al mar resulta un lugar perfecto para comenzar la nueva etapa de sus dueños. Se retoma una vieja cinstrucción sobre las rocas, realizada en los materiales de la época, en los que se usaban piezas de barcos, camiones y la industria en general. Se realiza una nivelación de la zona de las rocas, y se rehabilita la construcción con materiales nuevos y con un diseño muy atractivo y contemporáneo.

El dueño, Jacob es arquitecto, y uno de sus antepasados fue el que diseñó en 1760 la biblioteca del Palacio Real de Estocolmo. De ahí que retome él la reconstrucción de esta vivienda que data del siglo XVII para crear una casa de huéspedes con vistas al mar. La apariencia de la casa recuerda a los edificios costeros de principios del siglo pasada, con una mezcla de las casas americanas de la isla de Long Beach, con toques y reminiscencias de las saunas finlandesas. Toda esta mezcla de estilos crea y refleja el espíritu de esta casa, en las enormes ventanas desde las que se puede ver el mar. Toda la casa es pura luz. Su volúmen queda perfectamente equilibrado y proporciona amplitud, luminosidad y calidez. Más de 5 metros de altura y los paneles de madera en blanco brillante en las paredes, ayudan a ello.


Todo el mobiliario las realizó un carpintero sueco de la zona. Destacan las piezas vintage de los años 40, el sofá Rococó de 1760, los asientos “club”, el armario recuperado azul del pasillo etc. Jacob y Marge, en su proyecto de vida construyen un retiro para los amantes de la naturaleza. 

Madera, colores cálidos, piezas recuperadas… es como adentrarse en una pequeña “sauna invernadero” donde el exterior y el interior parecen el mismo espacio.

¿qué os parece? es tremendamente fresca, natural, luminosa y como sacada de un sueño…
¡FELIZ día a todos!


 Fotos [] Paul Ryan/Redcover.com  nr 3/2009

WERANDA


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Virlova Interiorismo

Más sobre Virginia

Soy Virginia, Arquitecta de Interiores. Me dedico a crear ambientes a la medida de cada estilo de vida. Ecléctica por natura, tengo alma "vintage".

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    1. Hola Virginia!
      Primero quería decirte que fue un placer conocerte finalmente mi chica Choco,sabes me recuerdas mucho a un querida prima. Espero compartir en breve nuevamente 🙂
      En cuanto a esta casa frente al mar es un perfecto lugar de desconexión y retiro, las sillas me imagine sentada allí junto a mi esposito.
      Tienes un blog hermoso, me pasaré por aquí a tomar ideas para mi regreso a Venezuela.

      Besos chica choco!
      #Thinkpink

    1. maravillosa y coherente en su relación exterior e interior!! cuándo dices que vamos a pasar el finde allí? ;p
      mil besos bonita, a ver si nos volvemos a ver pronto.

    1. Aiinss me encanta una semanita en ese lugar,,,me ha gustado tu blog, te sigo!
      y si te gusta el mio te espero como seguidora 🙂 un besito guapa!!

    1. ¡Vaya pasada de casa! Es un sueño de hogar que tan solo con verlo en fotos te envuelve en su diseño, decoración y entorno.
      Vivir ahí debe ser increíble.

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