Un fregadero con vistas

Cuando disponemos de una ventana en la cocina, la tendencia es que cada vez más se ubique el fregadero delante de la misma. Así la tarea de fregar los platos nos proporciona unas vistas que ‘suavizan’ la tediosa tarea de la limpieza. Disfrutar de la vista exterior, siempre es mejor que mirar hacia la pared. Las ventanas no solo son la solución lumínica ideal por contar con luz natural, sino que convierten las tareas cotidianas que se realizan en la cocina, en mucho más amenas. Así pues, el hecho de fregar los platos o lavar las verduras, son tareas con vistas.

Por otro lado, y teniendo en cuenta la existencia de una ventana, se permite un juego de colores más dinámico y el mobiliario se organiza de forma estratégica para que así el fregadero cuente con una ubicación privilegiada.

Pero la ventana sobre el fregadero tiene sus pros y sus contras y lo vamos a analizar este mes de la mano de Cocinas RIO.

Una de las razones para colocar una ventana sobre el fregadero es el poder disfrutar de un entorno relajante y agradable, lo que es un claro pro. Una cuestión no menor para tu casa.

Otra de las ventajas, a parte de la citada luz natural, es la estética que se consigue con ellas. El tener la ventana sobre el fregadero nos da la oportunidad de colocar estores, venecianas o cortinas que nos aportarán un plus en la decoración de nuestro diseño de cocina. Además, si cuentas con una repisa, decórala con plantas, por ejemplo aromáticas, que luego uses en la preparación de tus platos. 

Un importante contra a tener en cuenta es que colocar una ventana sobre el fregadero nos restará espacio para un armario alto o unas baldas, que nos permitan almacenamiento.

También las ventanas suponen un punto focal para salpicaduras de agua.

Si por el tipo de construcción de vivienda, tienes la suerte con contar con un ventanal fijo, tendrás una vista panorámica a la naturaleza, como en este caso. Lo ideal es centrar el fregadero en la ventana. Si lo colocas a ras de la encimera, el cristal se mancha con más facilidad. Si lo elevas respecto a la encimera, no tendrás que limpiar constantemente las salpicaduras de las que hablábamos.

Al final, si decidimos poner el fregadero bajo la ventana en nuestra cocina, dependerá mucho de la distribución inicial, del espacio del que se disponga y pensar si compensa perder un poco de espacio de almacenamiento a cambio de unas bonitas vistas. Cuando el fregadero se asoma a la ventana es un pequeño gran placer.

Más sobre Virginia

Soy Virginia, Arquitecta de Interiores. Me dedico a crear ambientes a la medida de cada estilo de vida. Ecléctica por natura, tengo alma "vintage".

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