[Interior] Industrial con matices: encanto poético

Convertir una vivienda sin carácter en un espacio con todo el encanto y el aire poético del siglo XVIII, era todo un reto. Dominique Pol, el creador de esta vivienda, siempre sorprende por los interiores elegantes y con personalidad, donde los aires de imaginación y los detalles vintage-industriales, predominan.

Tablones viejos sobre una base metálica componen la mesa de café. Contraste con los sofás en suave cubierta blanca.

En esta vivienda se nota la predilección por el arte popular y el mobiliario de reciclaje industrial. Las pinturas a escala natural cuentan una historia, forman parte del mobiliario apoyadas como elementos decorativos que enmarcan rincones. El espíritu del siglo XVIII está presente en muchos muebles y otros objetos, por no mencionar el toque escandinavo indispensable que ambienta en general el estilo de toda la decoración. El blanco predomina en todo el salón, ganando en amplitud visual y luminosidad.
Para vivir tanto dentro como fuera, el jardín del frente se ha abierto para crear un espacio comunicado y que se amplie en épocas de buen tiempo con puertas acristaladas. La vista al jardín es preciosa. Se ha dividido en distintas parcelas, jardín japonés, un pequeño puente de madera, estanque con fuente, mirador y jardín, propiamente dicho. Aquí y allá arbustos de diferentes especies y matas de bambú y dan ritmo al espacio de un entorno verde a modo de pequeña selva.

La pérgola cubierta con abundante vegetación, se presta a la relajación y se apoya sobre grandes troncos.
Enamoran las piezas escogidas con cuidado, las Jieldé de 5 brazos, los focos de techo de nave industrial en una suspensión inusual en tres alturas, un conglomerado de fragmentos de cerámica como el sobre de la mesa del comedor, el caballete con la pila de libros,…
En esta casa vestida de blanco y madera, lo “Industrial también ha encontrado su lugar en piezas singulares como la mesa de trabajo postal reciclada metálica ( Va de Retro ) la tiene en Madrid, la he visto in situ y es espectacular) , la silla atelier giratoria, lámparas de taller, la mesa con ruedas auxiliar de centro, etc… todo ellos típicos de fin de siglo. Se crea así una ambientación con fuerza y ​​carácter.
Para aislar la cocina de la sala de estar, Dominique encargó una consola personalizada, que adapta al ambiente de los objetos seleccionados.
Pintada de gris, la cocina crea una ruptura interesante con el resto de la casa, donde el fregadero de aglomerado, la pared de ladrillo visto, y los utensilios de cocina decorativos, generan un entorno de trabajo industrial-vintage.

 

El dormitorio sigue la línea escandinava con mobiliario en tonos neutros y naturales. Colocado en el mueble, hilos, cajas y un maniquí de modista que añade un toque femenino.

En el cuarto de baño, el mueble del lavabo y la bañera están realizados con elementos de mampostería pintados de blanco. El contraste con el fondo oscuro de la pizarra le da profundidad. El suelo con grandes listones de madera, acentúan el lado rústico de la estancia.



¿Un interiorismo con muchos matices verdad?

Photos cortesía Gilles Trillard Abril 2010

Más sobre Virginia

Soy Virginia, Arquitecta de Interiores. Me dedico a crear ambientes a la medida de cada estilo de vida. Ecléctica por natura, tengo alma "vintage".

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    1. Realmente espectacular, mires por donde mires encuentras rincones llenos de encanto. Desde luego derrocha carácter y elegancia.Feliz finde.Bss.

    1. ¡Todas esas piezas industriales….! Vas a matarme Virginia: lo quiero todo. Preciosas piezas. Lo has descrito muy bien: industrial, pero repleto de poesía.
      Un abrazo y ¡feliz finde!
      Fran

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